Extinto


Que especie tan rara y al parecer tan exótica y única, pero es una lástima que este a punto de extinguirse del planeta por voluntad propia, se ha ido al trasto todo el esfuerzo por reproducirla, de nada sirvió tantas horas de sudor, de lágrimas, de constancia, esta especie que prefiere la autodestrucción que el equilibrio emocional, que prefiere andar en la estratosfera que en la tierra, está a punto de convertirse en un mal recuerdo.

Todos se han marchado para dejarle solo al científico en su oficina virtual, tantas ideas derramadas de nada sirvió, mientras su cuerpo abultado y vencido de tanta imperfección termina saqueando lo poco que queda, ¿Como fue posible tanta condena?, se pregunta una y otra vez, si era un tipo bueno que nadaba en el río cristalino de las buenas energías, ahora se ha quedado fumando solo un cigarro en la esquina de una pared de manicomio, los genios todos van al mismo lugar, el cuerpo traicionándole, sus ganas como flores cortadas yacen por la alfombra verde, su vida así de triste con soledad perpetua, con permanentes fracasos, con semen podrido, con sangre pesada con besos liquidados, donde el morbo nunca llega, donde el sexo es mala ejecución, todo ha ido mal, todo ha sido vil burla de la tecnología.

La rara especie en sus últimos días, se repetía:- "toda la vida es una farsa, una gigante mentira, una vil estafa, nada es verdad, solo fui material bruto para una novela de Kafka", insectos humanoides sin poder amar ni ser amados solo poesía gótica a punto de explotar por tanta pus acumulada.


Maquina de escribir


Bueno aquí yace la misma vieja historia,
mi corazón sangrando por tus inexplorados bosques,
aquí sentado frente a mi maquina de escribir,
con la sangre rebosante de alcohol y penas diarias,
es el precio de la libertad,
ver volar mariposas me hace el hombre más solo de la isla,
todo es perfecto a mi alrededor y sin embargo mis alas como mis barbas crecen sin cesar,
añoranzas del viento sobre mi ventana,
mis cabellos peinándose por los más de 100 kilómetros por hora de mi convertible,
al final voy entendiendo que mi cuadro en construcción son de cuervos tristes cantando odas de infelicidad y desdicha,
y la oropendola negándome mi libertad,
sentado en el recuerdo de un beso y una conversación feliz,
ya lo había leído y escuchado antes, "sería una estúpida si te dejo ir" y sin embargo mi alma yace abandonada,
mientras sus pieles van construyendo una felicidad promiscua, precoz, vacía y destructiva...
son los años de tanta espera,
es el tiempo ingrato de mi alegría,
y una y otra vez caigo en la red,
dejándome atrapar y envolviéndome en la telaraña del deseo y la perversión...
en tu piel, en tus labios, en tu cabello, en tu mirada y en tus manos encontré en cambio una luz para salir de este largo y angosto túnel,
mil veces me aceptaste para luego  mil veces derrumbarme,
mil veces escuchando tu vieja historia,
 yo como jilguero intentando encontrar en nuestra gente algún sentido para no desfallecer,
ya de nada sirve escribir,
 implorar,
 rogar,
gritar
o golpear,
los peces boca abajo están de tanto barbasco,
todo el blanco se convirtió en un gris huracán,
y esta vil ciudad hablándome otro idioma,
mientras la gente simula perfección en las redes antisociales,
me muestro desnudo y transparente frente a la realidad,
lejos del maquillaje,
lejos del show,
lejos de la inmundicia material,
mi cuerpo cansado de tanto esperar empieza a morir,
es el final tradicional de mis penumbras.

Aquí en Puyo aprendí...

Haciendo Teatro de la Calle en la Ceslao Marín hace fuuuuuuuu

Aquí aprendí…

De niño aprendí a correr por las piedras del río Puyo, aprendí a usar mis pies como si fueran mis manos, aprendí a nadar en la “poza” del segundo puente y luego a saltar desde lo alto de sus rocas hasta el fondo del río tocando sus piso, aprendí que no hay mejor aventura que subirme a mi barco que era mi boya sorteando los rápidos del río, aprendí a subirme a los árboles de guabas y guabillas y hartarme de comer sus dulces frutos como mono, aprendí a meter el dedo en el avispero y correr antes que te agarren, aprendí a pescar sardinas y llevarlas a mi abuela para que me prepare con arroz, recuerdo la cocina de mi abuela como una inmensa despensa para todos sus nietos, hijos, yernos, nueras, amigos, para todos siempre había que comer, deliciosos platillos que no he vuelvo a probar, ella se fue pero todavía puedo sentir los agradables sabores de su cálida cocina.

Aprendí que las mejores tardes de mi vida fueron con mis amigos del Barrio 12 de Mayo jugando pelota hasta bien caída la noche, las broncas en la Plaza Roja, las canillas lastimadas, aprendí que las niñas son buenas para manejar la bicicleta, una de ellas me lanzó con todo y bici contra unas vitrinas de vidrio, aprendí que las niñas aunque con trampa siempre ganan cuando se proponen.

Aprendí a disfrutar de la lluvia, a jugar bajo un pertinaz aguacero en el Complejo Libertad, o nadar con las gotas gruesas encima de la cabeza, aprendí a caerme en la arena de kilo y levantarme mil veces para seguir jugando, aprendí a volver cansado a casa de mis abuelos para luego de bañarme, comer y rezar con la abuela, acurrucarme con la tierna música de la lluvia sobre el zinc de su gran casa de madera.

Aprendí que mis primos fueron y son como mis hermanos, recuerdo nuestras locuras, aprendí a que cuando tienes un sueño debes hacer todo lo posible para que se haga realidad, recuerdo nuestras obras de teatro en la calle, rodeados de tanta gente divirtiéndose de nuestras ocurrencias, de las niñas enamoradas de nosotros, de las primeras cartas de amor, de las primeras novias, de los primeros besos fugaces, en fin aprendí a disfrutar mirar las estrellas desde la pileta de la Plaza Roja, cazando a las estrellas fugaces que visitaban nuestro cielo.

Aprendí que Puyo no es una ciudad es un inmenso barrio donde todos nos conocíamos, nos cuidábamos, nos peleábamos, pero al siguiente día nos abrazábamos, aprendí a valorar a los amigos, a la familia, a la naturaleza, a sus ríos, a su gente, aprendí a vivir, muchos todavía están aquí, aunque solo saludamos, tenemos historias comunes,  otros siguen siendo mis más grandes amigos, otros se fueron al más allá, otros la vida se encargó de alejarlos de su tierra.

En Puyo aprendí el significado de la vida y las lecciones continúan todos los días, tierra maravillosa que me vio crecer, llorar, amar y luchar…aquí aprendí que lo más importante de la vida es la familia y los amigos...y el compromiso no firmado de cuidarte de quienes quieran dañarte por la eternidad.

Memoria



Un desastre volver a recordar,
Tantas risas,
Tantas alegrías
Y mentiras,
Todo un libro para ti,
Y el mismo discurso de siempre,
Nunca he conocido alguien como tú,
Parece maldición ser bacán,
Fue ese mayo y ese junio y ese julio de hace cuatro años,
Fue increíble todo lo vivido,
Y aún más lo no consumido,
Un beso que derrumbo edificios,
El hombre de tu vida lejos de ti,
Te he visto tantas veces,
El destino nos choca incesantemente,
Tu frío silencio,
El solitario puente parroquiano,
Tus ganas por verme,
Tu embarazo,
Tu hija,
Tu razón de vivir,
Al mismo tiempo mi alegría,
Conformarse con verte,
Ha sido mi único alivio,
Si pudiera atrapar el último beso,
Sonreiría los próximos cuatro años más,

Selva hermosa!

Ñuca alli ushushy


Eres el jardín de mi alma,
La alegría de mis días,
Mi amiga favorita,
Mi amor eterno,
Mi sincero abrazo,
Mi esperanza,
Y mi fe de un mundo mejor.

Te Amo,
Gracias por existir,
Mi guerrera con nombre Wao,
Mi flor de algodón,
Mi verdadero anhelo,
Eres todas las flores de mi selva,
Eres mi primer día de verano,
La razón de no extinguirme,
El abrigo de mi alma,
En momentos de frío zaguán,
Mi perfecto cielo!


Te Amo!

Camba shimi



El primer intento fue fugaz.....

Tu boca estuvo muy cerca de la mía,
Flote en el aire hacia tus labios,
Abrí los ojos por el frío impacto,
Tu humanidad se alejaba,
De regreso al punto desfallecí,
Volví a sentir los pies en la tierra,
Tu mirada esquiva,
De testigo la luna llena ,
La humedad en el ambiente,
Seguimos el camino difícil,
En la casa del desenfreno,
Rosamos nuestra piel,
En cada movimiento yo quería tu miel,
En cada vuelta encendías mis ganas,
Cansado alce el vuelo,
Me aleje para verte mejor,
Convencido regrese hacia ti.

El segundo intento fue tenaz...

Deje de flotar para empezar a cazar,
Mis labios como flechas,
Apuntaron a la tuya,
Mi lengua humedeció tus labios,
Ya en mis manos tu cuello y cintura,
Empezó el ataque,
No pudiste resistir la embestida,
Era mi boca comiéndose la tuya,
Al primer bocado tú querías más,
Para nuestro beso apasionado,
No cabía el tiempo,
Ni el que dirán,
En la casa del desenfreno,
Nuestras bocas se unieron,
Para no separarse jamás!

Lecciones para un escritor, extractos tomados de la novela "La verdad sobre el caso Harry Quebert" de Jöel Dicker



"Harry, si tuviera que quedarme con una sola de todas sus lecciones, ¿cual sería?
-Le devuelvo la pregunta.
-Para mi sería la importancia de saber caer.
-Estoy completamente de acuerdo con usted. la vida es una larga caída, Marcus. Lo más importante es saber caer."

Escribir libros no es nada: todo el mundo sabe escribir, pero no todo el mundo es escritor.
-¿Y cómo sabe uno que es escritor, Harry?
-Nadie sabe que es escritor. Son los demás los que se lo dicen."

"La victoria está en usted, Marcus. Basta con querer dejarla salir."

-Coja usted una palabra y repítala en uno de sus libros, por todas partes. Las palabras son de todos, hasta que uno demuestra que es capaz de apropiarse de ellas. Eso es lo que define a un escritor. Y ya verá, Marcus, algunos querrán hacerle creer que un libro tiene relación con las palabras, pero es falso. Se trata de una relación con la gente."

"Ya ve usted, Marcus, nuestra sociedad ha sido concebida de tal forma que hay que elegir continuamente entre razón y pasión. La razón nunca ha servido de nada y la pasión a menudo es destructiva. Número 14: la vida es una estafa

"Aprenda a amar sus derrotas, Marcus, pues son las que le construirán. Son sus derrotas las que darán sabor a sus victorias."

Escribir significa que es usted capaz de sentir mejor que los demás y transmitirlo después. Escribir es permitir a sus lectores ver lo que a veces no pueden ver. Si sólo los huérfanos contases historias de huérfanos , no llegaríamos a ninguna parte. Tenemos derecho a hablar de todo, Marcus, de todo lo que nos conmueve. Y no existe nadie que pueda juzgarnos por eso. Somos escritores porque hacemos diferente una cosa que todo el mundo a nuestro alrededor sabe hacer: escribir. Ahí reside todo nuestro ingenio."

"Quién arriesga gana"

Un nuevo libro, Marcus, es una nueva vida que empieza. Es también un momento de gran altruismo: ofrece usted, a quién quiera descubrirla, una parte de sí mismo. Algunos le adorarán, otros le odiaran. Algunos le convertirán en una estrella, otros le despreciaran. Algunos se sentirán celosos, otros interesados. No es para ellos para quienes escribe usted, Marcus. Sino para todos los que, en su vida diaria, habrán pasado un buen momento gracias a Marcus Goldman. Me dirá usted que no es gran cosa, y sin embargo, no está nada mal. Algunos escritores quieren cambiar el mundo. pero ¿quién puede realmente cambiar el mundo?

"Cuando llegue al final del libro, Marcus, ofrezca a sus lectores un giro argumental de último momento.
-¿Por que?
-¿Por que Porque hay que tener al lector en vilo hasta el último momento. Es como cuando juega a las cartas: debe guardarlas algunos triunfos para el final."