Mañas

Como elevar la verdad,
Si el pedestal y altar están lejos de mí,
¿Como no verte con ojos de sábanas?,
Si el llanto derramado en el colchón está.

Quieres todo conmigo,
Y tus mañas son intenciones de mala calaña,
Tus entrañas consumidas están,
Mi organismo casi virgen,
Aunque derrotado como el Panecillo.

Quiero volver al primer palpitar,
Al primer beso,
Al primer baile,
A la primera melodía.

Olvidarme de todos los escaladores de tus montañas,
Encontrar mi propia inexplorada montaña,
Pero todo es en vano, te escapas,
Vuelas lejos de mi nido,
Águila arpía,
Lluvia bravía,
Manzanas rojas del edén,
Lejos de mi alcoba,
Lejos de mis manos,
Cerca del infierno,
Tu boca prisión dulce,
Mis manos y boca tiernos grilletes condenados a tú piel.

Caigo más de cien veces,
Tramposas palabras,
Cuchillos alados,
Sexo perpetuo,
Noche de odio y verano,
Noche de amor y de invierno,
Noches en vela.

Yo muero por el adiós,
Mi wasi está ya lejos de aquí,
Donde el amor  no sea solo piel,
Si no que viva en los ojos,
En el alma,
Sea brillante,
Sin vidrios ahumados,
y sin transitorios cinismos.

Escuchó a kilómetros una dulce melodía,
Convocándome a tumbar mi humanidad,
A desistir esta batalla,
Para volver en la máquina del tiempo,
Al lugar correcto,
Donde pueda tener la certeza del amor eterno,
Valiente,
Maduro,
Verdadero,
y donde el corazón vuelva a palpitar!



Mishki mucha












Eres los pájaros que vuelan libres en mi cielo,
El rocío de las mañanas en las hojas de mi selva,
La fragante flor de papangu,
El cálido fuego del fogón de chonta,
La mukawa de chicha fresca de las mañanas,
El sol radiante del medio día,
La cascada refrescante de la montaña,
La canoa sobre el río,
Mi hamaca frente a mi cabaña,
Mi único afán diario,
Mi dulce beso de buenos días,
Mi energía positiva,
Mi elemento vital,
Mi mayto y mi tabaco,
La tierra donde florecen todas las flores de mi alma!
Eres mi paz y mi lámpara interna,
La bandera que hoy iza sobre mi corazón,
eres quién logro llegar a mi cumbre,
Mi nuevo libro,
Mi primer pensamiento.

Ñuka mishki mucha!
Mi dulce beso de las mañanas!

Rumbo a la Sacha

Recoger mis ropas, libros, desdichas y empacarlas para migrar para siempre hacia el corazón de la comunidad, a orillas del río cielo, para recuperar mi fe, mis fuerzas y esperanza, para luchar y trabajar por la sobriedad, la humanidad y el amor verdadero, para alejarme del dolor, la ansiedad, la desdicha, la derrota... para levantarme con wayusa en las mañanas, dirigir mi espíritu por rutas reales, ancestrales...regresar así de a poco al núcleo, a mi centro a mi vida.

Volver de mi largo trajinar, después de haber caminado largamente por el chakiñan, volver a casa antes que caiga la noche, ya en mi cabaña tú con el alma y el corazón abierto solo para mí,  y así poco a poco volver al principio, para curar el alma y sanar mis alas esperando en paz que vuelvan a crecer, para que en el futuro podamos juntos volar, he llegado a una cumbre muy alta y hemos caído abruptamente, fuimos rocas sueltas de la montaña, pegamento de saliva, puente de algodón, la soledad debería ser la maestra y al mismo tiempo la universidad.

Pertenezco al viento de la selva, soy hermano de yutzo, soy hijo de la Madre Selva, el dolor deberá desvanecerse en la candela del fogón, o deberá ser espantado en una sesión de ayawaska y tabaco, soy él guía espiritual de mi destino, para al final volver a la selva en forma de letra viva, de trabajo sincero y de vida sencilla.

Volver a mí, reinstalarme, reprogramarme lejos del dolor, la vanidad, la lujuria, cerquita de la simplicidad, de la chacra, de la canoa, del morete gigante, lejos de ti pero cerca del viento, cerca del cielo.

Yana shungo


Pena,
Que palabra!,
Es llanto?,
Es muerte?,
Es despecho?,
Pena,
Que palabra!.

Nadie sabe de mi pena
Nadie sabe de mi llanto interno,
De mis dolores permanentes,
Nadie sabe de las heridas de mi alma,
De mi corazón cansado y agitado,
Nadie sabe de mi profundo abismo,
De las noches de lamento,
Nadie sabe que el amor ahora es sollozo,
La libertad tiene un mal olor,
Estoy a punto de desfallecer,
Es por el amor perdido,
La vida hipotecada,
El adiós a mis mejores años,
Nadie sabe cuánto duele esta historia.

Por alcanzarte,
He tenido que naufragar mil veces,
He tenido que flagelar mi cuerpo,
He tenido que contener las lágrimas,
Todo por alcanzarte.

La noche es mi universo,
Solamente estrellas ajenas,
Luna esquiva,
Como duele el adiós!,
Como duele saber que te he perdido!.

Fui peón de tu veneno,
Tu cuerpo hoy está de fiesta,
Mi vida de entierro,
He perdido siempre,
En esta pelea sin guantes,
Mis sentimientos recibieron los golpes,
Amor desequilibrado,
Nadie sabe de mi pena,
He perdido siempre!

Nadie sabe de mis penas!

Sampayashka


Son tantas las heridas del alma,
Que ya no cabe una más,
El amor con batería baja,
La felicidad se ha ido para siempre,
Los polvos mágicos volaron por todos lados.

No habrá una historia igual,
No habrá un amor así,
He dejado lo mejor de mí,
He sido inmensamente feliz,
Los días fueron sábados,
El verano era nuestra estación permanente,
Pero todo tiene fin.

Fuimos cariño pero también deseo incontenible,
Fuimos rio crecido,
Fuimos relámpagos,
Fuimos isla y continente,
Fuimos prisión y libertad,

Fuimos…fuimos!

Cayagama


Quién diría que el tiempo regale princesas,
Agradecí al cielo por haber podido sentir tu pecho salpicado de amor por mí,
Los besos fueron duendes alados,
Por mi humanidad el tiempo se agrando,
Y mis manos tu selva recorrió,
Cada abrazo fue verdadero,
Cada sonrisa fue real,
Cada palabra se hizo carne,
Fuimos verdad,
Recuerdos de felicidad,
Cambiaste mi cielo,
Aclaraste mi mundo,
La penumbra púrpura era mi morada,
Pintaste de colores mi fe,
La esperanza sembré con pasión absoluta,
Fuimos felicidad,
Pero el cinismo,
El miedo,
Trastoco mi reino,
Y me robaron a la reina,
O la reina se fugó,
No sé bien que pasó,
Viví con intensidad,
Fuimos realidad.

Quién diría que el tiempo robe princesas,
Agradecido de haberte conocido,
Los días serán lenta agonía,

Los duendes migraran a tierra fértil,
con tu despedida,
regreso a mi planeta fatalidad!

Cayagama!


Alli Puncha



Te dije nos burlaremos del destino,
dijiste todo se acaba,
insistí hay eternidad,
rechazaste mi alma en tus labios,
no entendí,
todo estaba listo horas después,
cuando estuve a punto de irme,
abriste tu boca,
la mía ingreso en tu alma,
toque lo que no tocan los dedos,
era tu centro,
luego mi cuello fue tu hamaca,
y tus manos buscaron mi tiempo,
todo fue en voz alta,
sin lamentos,
entramos en un nuevo lugar,
y luego tu guarida,
fue la mía,
empezamos a extrañarnos,
y así animamos los días,
nunca permitiste,
que mi vida tiempo,
se desperdicie,
sincronizados los besos y abrazos,
bailamos pegados,
hasta el amanecer,
nada de esto es por sexo,
es leucemia de amor,
juntos curados,
no necesitamos de nadie más,
y ahí volamos a través de tus pies,
cristales en la pared,
la ausencia no era obstáculo,
ni la espuma descompuesta,
reflejos inconformes,
tú donde te quedaste,
tú gratitud,
no hay amigos,
no hay historia,
solamente tu y yo pegados,
en la pared,
sin chismes,
sin mentiras,
solo desnudos frente a la vida,
tú viéndome en el espejo,
perfecto,
ya nunca más deforme,
nunca permitiste,
que mi vida tiempo,
se desperdicie.